Las altas temperaturas y vientos complican las labores de extinción en dos regiones críticas. Chile enfrenta una crisis tras los incendios forestales que han dejado al menos 18 muertos y han forzado la evacuación de más de 20,000 personas. El presidente Gabriel Boric declaró el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, donde los bomberos luchan contra 24 incendios activos. Hasta ahora, se han quemado aproximadamente 8,500 hectáreas, arrasando con 250 viviendas y amenazando comunidades. Las condiciones climáticas extremas, con temperaturas superiores a 38 °C y vientos fuertes, han agravado la situación y dificultado los esfuerzos de extinción. Las autoridades trabajan para contener el fuego y proteger a la población afectada.

