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Inicia la canícula en México, fenómeno que impacta las lluvias.

La canícula inicia en México y afecta las precipitaciones, incidiendo en agua y agricultura. Impactos detallados y recomendaciones.

Por Juan Tovar2 min de lectura
La canícula es un fenómeno que altera el clima en diversas regiones de México, incidiendo en el agua y la agricultura.
La canícula es un fenómeno que altera el clima en diversas regiones de México, incidiendo en el agua y la agricultura.
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La canícula ha comenzado a manifestarse en regiones del noreste y oriente de México, así como en las costas del océano Pacífico del sur, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Este fenómeno se caracteriza por una notable reducción en las precipitaciones, afectando la temporada de lluvias prevista para los próximos meses.

Datos clave

  • ¿Qué?: Inicio de la canícula 2026.
  • ¿Dónde?: Regiones del noreste y oriente de México, y costas del Pacífico sur.
  • ¿Cuándo?: Desde julio hasta aproximadamente agosto.
  • Impacto: Reducción del 8.7% en lluvias en julio frente al promedio.

El fenómeno de la canícula, conocido por su alta temperatura en el verano, va acompañado de un descenso en las lluvias y una menor nubosidad. Este año, el SMN ha señalado que, aunque el primer semestre mostró un superávit de lluvias del 7.9%, en julio las precipitaciones ya presentan un descenso significativo. Este cambio climático podría tener efectos adversos en la disponibilidad de agua y en las actividades agrícolas del país.

¿Qué es la canícula?

La canícula es un periodo de aproximadamente 40 días marcado por altas temperaturas, que puede influir en diferentes regiones de México. Su período habitual se sitúa entre julio y agosto, con temperaturas que a menudo superan los 35 °C, y condiciones de sequedad por la escasez de lluvia. Este fenómeno tiene un origen etimológico que proviene del "Can Mayor", destacando el impacto de la astronomía en la meteorología.

¿Cómo afecta la canícula a México?

La canícula plantea retos significativos, entre los que se enumeran la escasez de agua para consumo humano y agrícola, fruto de la reducción en las lluvias. Además, las altas temperaturas contribuyen al estrés hídrico de ríos y lagos, perjudicando la producción agrícola y potencialmente generando un aumento en los precios de los alimentos. También, el riesgo de incendios forestales se incrementa, afectando la biodiversidad y la salud pública.

Las entidades más afectadas suelen incluir a Colima, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, donde el fenómeno se manifiesta con mayor intensidad.

Es fundamental que los pobladores tomen precauciones ante el calor extremo y la disminución de precipitaciones, implementando medidas que minimicen sus efectos.

Con información de vanguardia.com.mx

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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