La situación en Irán se agrava con protestas y acusaciones de injerencia externa que afectan la estabilidad interna. El líder supremo de Irán, Ali Khamenei, ha confirmado la muerte de miles durante más de dos semanas de protestas. Khamenei responsabiliza al expresidente de EE. UU., Donald Trump, por alentar a los manifestantes con promesas de apoyo militar. Las protestas han sido reprimidas, y con un apagón de internet que se prolonga por diez días, resulta difícil obtener información precisa sobre la situación en el país. A pesar de la llamada a la acción del ex príncipe obedecido, Reza Pahlavi, muchos en Irán parecen renuentes a seguir su ejemplo. Las tensiones internas siguen creciendo.

