Un juez de Estados Unidos ha tomado una decisión que podría transformar la política migratoria vigente al ordenar el regreso de Adriana María Quiroz Zapata, una colombiana de 55 años deportada a la República Democrática del Congo. Esta acción se produce después de que el Congo se negara a recibirla, aduciendo problemas de salud.
La administración de Donald Trump enfrentó críticas por la deportación de Quiroz, quien presenta condiciones médicas complejas como diabetes e hipotiroidismo. A pesar de las negativas del Congo, el gobierno estadounidense intentó forzar su regreso a ese país, acción que el juez Richard J. Leon consideró ilegal a la luz de la situación de la demandante.
La defensa de Quiroz, a cargo de la abogada Lauren O’Neal, ha subrayado el peligro que enfrenta su cliente, quien huyó de Colombia por violencia doméstica perpetrada por una expareja con la que tenía una relación violenta. Este contexto ha llevado a las autoridades migratorias a concluir que retornarla a su país de origen podría poner su vida en riesgo.
Actualmente, Quiroz se encuentra en un hotel en Kinshasa, la capital congoleña, junto a otros deportados. Ella ha compartido su angustia diaria, manifestando que se siente amenazada y con miedo constante. Además, el juez Leon ha requerido una actualización sobre las medidas que el gobierno estadounidense tomará para su regreso, fijando un plazo hasta el viernes por la noche.
Mientras tanto, el impacto de esta decisión judicial puede reverberar en las políticas migratorias del país, donde un 41% de los inmigrantes teme ser detenido o deportado. La atención sobre este caso resalta las complejidades y desafíos de la migración y el estado del sistema jurídico en torno a estos temas.
Con información de eltiempo.com

