El gobierno bonaerense busca reactivar proyectos y fondos retenidos por la administración nacional, en medio de tensiones por obras y recursos pendientes. La administración de Axel Kicillof ha formalizado la solicitud para reunirse con el nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, con el propósito de abordar la devolución de fondos que corresponden a la provincia de Buenos Aires. Esta iniciativa busca poner fin a la interrupción de recursos fundamentales, incluyendo transferencias discrecionales, fondos específicos de sectores públicos como el Fondo Educativo y fondos destinados a obras públicas que estaban en marcha antes del cambio de gestión. La provincia reclama cerca de 13 billones de pesos, dinero que se destina a diversos proyectos imprescindibles para el desarrollo regional y el bienestar de sus habitantes. Un aspecto destacado en la agenda es el dragado del Río Salado, cuya interrupción, atribuida a cambios en la administración, generó problemas vinculados a las lluvias recientes. Desde 1997, se llevan adelante tramos de obras en el río, con algunos ya finalizados, pero otros, como el tramo 4, permanecen pendientes debido a la falta de financiamiento. La finalización de este tramo y otros proyectos dependen de la reanudación de fondos nacionales, los cuales están en disputa en medio del contexto político actual. Además, la provincia avanza en gestiones para el traspaso de la autopista Presidente Perón y la gestión de recursos del Río de la Plata para obras como el canal de Magdalena, que complementan una estrategia de fortalecimiento regional. El intercambio entre ambas gestiones se enmarca en una serie de negociaciones y reuniones que buscan consolidar apoyo político, especialmente en torno a propuestas clave como el Presupuesto 2026 y reformas relevantes. Tras su juramento, Santilli inició un recorrido por distintas provincias, buscando fortalecer alianzas con mandatarios y asegurar respaldo para los proyectos del gobierno nacional y sus aliados. Estas
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