Laura Fernández Delgado ha tomado posesión como nueva presidenta de Costa Rica, enfocando su administración en el combate al crimen organizado. En su discurso inaugural, la mandataria destacó que su gobierno establecerá una lucha intensa contra el narcotráfico, una de las principales amenazas en su gestión.
Durante la ceremonia en el Estadio Nacional, ante un abarrotado público y dignatarios internacionales, Fernández, de 39 años, declaró que actuará con "mano dura" ante el creciente poder de las organizaciones criminales. Su determinación se traduce en acciones concretas para mejorar la seguridad en este país centroamericano.
La victoria de Fernández en las elecciones del 1 de febrero fue significativa, impulsada por el respaldo del presidente saliente, Rodrigo Chaves, quien ha sido clave en su ascenso político. Chaves se integrará a su gabinete como “superministro”, fortaleciendo así el equipo de trabajo de la nueva administración.
Ante el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico, Fernández ha afirmado que la ciudadanía demanda respuestas efectivas. Su plan incluye el fortalecimiento de las fuerzas policiales, así como la cooperación con otros países para desmantelar redes criminales que operan en el narcotráfico.
La presidenta destacó que los tiempos han cambiado y que Costa Rica, históricamente uno de los países más seguros de la región, enfrenta retos inéditos en materia de delincuencia. A medida que su administración avanza, se esperan medidas concretas y urgentes que pueden redefinir el panorama de seguridad en la nación.
Con información de mimorelia.com

