Las recientes lluvias y el paso del ciclón Raymond causan daños y pérdidas humanas en varios estados del país, activando intensos esfuerzos de ayuda y restauración. Las recientes intensas precipitaciones en México, motivadas por sistemas meteorológicos como los huracanes “Jerry”, “Priscilla” y el disturbio tropical 90E, han dejado un saldo de al menos 44 personas fallecidas en varias regiones del país. Los estados más afectados incluyen Veracruz, Puebla, Hidalgo y Querétaro, además de reportar 27 personas desaparecidas y continuas labores de búsqueda y rescate. La Coordinación Nacional de Protección Civil ha concentrado sus esfuerzos en las zonas más dañadas, movilizando recursos tanto a nivel federal como local para atender a las comunidades afectadas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha encabezado sesiones de coordinación con gobernadores para reforzar las acciones de respuesta y recuperación. Por otro lado, el ciclón Raymond, tras su paso por el Océano Pacífico, tocó tierra en Los Cabos, Baja California Sur, debilitándose como ciclón tropical y dejando remanentes que afectarán zonas del noroeste del país. La Comisión Nacional del Agua informó que la tormenta provocará lluvias y posibles inundaciones en Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Chihuahua, complicando aún más la labor de ayuda en las regiones afectadas por las lluvias recientes. Los cuerpos de emergencia, incluyendo el Ejército y la Marina, activaron sus planes de respuesta, desplegando miles de elementos y estableciendo albergues y centros de asistencia en Puebla, San Luis Potosí y otras zonas dañadas. Las infraestructuras críticas, como las vías de comunicación y el suministro eléctrico, también han sufrido daños considerables, con más de 300,000 usuarios afectados en varias entidades, y esfuerzos conjuntos para rehabilitar los servicios en marcha. La situación en Veracruz destaca por tener la mayor cantidad de víctimas mortales, así como incidentes de inundaciones y afectaciones en comunidades vulne
