El ex presidente busca sumar votos en un escenario complicado, reforzando el apoyo a su ex secretario en medio de bajos índices de intención de voto. La escena política actual presenta un panorama desafiante para los candidatos aliados a Mauricio Macri, quien busca fortalecer su influencia en medio de una campaña electoral adversa. La postulación de Fernando De Andreis, ex secretario presidencial, aparece como una estrategia clave para captar votos que parecen escasear debido al debilitamiento de las expectativas iniciales del oficialismo. La campaña dirigida a posicionar a De Andreis en la boleta, sin mencionar figuras como Javier Milei, refleja intentos de mantener la presencia del espacio macrista dentro del escenario electoral. El contexto revela que, en un momento donde las encuestas muestran una caída en los números de quienes apoyarían al bloque opositor, sectores cercanos a Macri intentan consolidar una estructura que pueda revertir la tendencia. La fragmentación del voto opositor, sumada a ciertos escándalos y la incertidumbre del electorado, ha generado una situación en la que incluso figuras con dificultades en las encuestas, como Fargosi, enfrentan dudas sobre su performance real. Esta estrategia se inserta en un marco donde los electores de mayor edad, tradicionalmente fieles a Macri y su estilo de política, muestran signos de confusión y posible búsqueda de alternativas para evitar el apoyo a ciertos sectores radicalizados. La intención del ex presidente de respaldar a De Andreis busca aprovechar ese segmento y fortalecer la presencia del PRO en la boleta, pese a los obstáculos en el camino. Por otro lado, los análisis políticos señalan que la estructura y coordinación en la organización de la campaña serán determinantes para el resultado final. La participación de sectores del PRO en la fiscalización y la asistencia en la movilización son factores que podrían marcar la diferencia en unos comicios que, por el momento, se perfilan como muy ajustados y c
