La privatización de espacios naturales en México genera controversia, especialmente en localidades como Mahahual, Quintana Roo; Punta Mita, Nayarit; y Bahía Loreto, Baja California. Proyectos turísticos y energéticos recientes han desencadenado protestas por parte de los residentes, quienes defienden el patrimonio natural y cultural de sus comunidades.
En Mahahual, el parque acuático “Perfect Day México”, impulsado por Royal Caribbean, ha despertado el rechazo local. La modificación del uso de suelo en 107 hectáreas recién aprobada pone en riesgo ecosistemas vitales, incluidos manglares y hábitats marinos. Los residentes alertan sobre la incapacidad del municipio para manejar una afluencia de turistas cinco veces superior a la población local, enfocándose en necesidades básicas e infraestructura.
Por otro lado, en Punta Mita, habitantes informan sobre la transformación de Playa Las Cocinas, un sitio clave para la anidación de tortugas, en un exclusivo desarrollo inmobiliario. A pesar de las promesas de acceso público, las autoridades han sido acusadas de criminalizar la protesta. La comunidad ha convocado a eventos culturales para enfatizar la importancia de proteger la playa y han solicitado la intervención del Gobierno Federal.
La empresa detrás de este desarrollo, Grupo Dine, justifica su avance con argumentos de erosión, a pesar de que la concesión otorgada por Semarnat limita el uso de la playa. Desde 2018, han comenzado obras que contradicen las regulaciones establecidas, dejando a los residentes preocupados por la preservación de su entorno.
Las luchas en estas comunidades reflejan un conflicto más amplio entre el desarrollo económico y la protección ambiental. Las organizaciones por los derechos medioambientales y los residentes están cada vez más decididos a luchar para asegurar un futuro que respete tanto la biodiversidad como los derechos de las comunidades locales.
Con información de vanguardia.com.mx

