Girón, Santander. - Hilos de Esperanza ha marcado un antes y un después en la vida de muchos habitantes de este municipio. Jazmín Rueda, con 25 años de experiencia en la confección, se estrenó como diseñadora tras participar en este programa, que ha empoderado a 40 personas para adentrarse en el mundo de la moda.
Jazmín comenzó su carrera como modista, realizando encargos desde su hogar y sustentando a su familia. Sin embargo, todo transformó cuando se unió a Hilos de Esperanza, un proyecto impulsado por la Alcaldía que busca fomentar el talento local. La gestora social Mónica González llevó a cabo un recorrido por los barrios, identificando a quienes deseaban perfeccionar sus habilidades.
La parte creativa del programa incluyó visitas a emblemáticos lugares de Girón, como el Río de Oro. Estas experiencias guiaron a los participantes a encontrar su voz como diseñadores. Jazmín recordaba cómo, a partir de un boceto, aprendió a imaginar y plasmar su entorno natural en sus creaciones. Reconoce que su evolución no solo fue profesional, sino también personal, ya que aprender a creer en sí misma fue crucial en su camino.
Hilos de Esperanza se gestó con la intención de potenciar a quienes desean sobresalir en la moda y otras artes. La colaboración con la Universidad Manuela Beltrán y las Unidades Tecnológicas de Santander permitió identificar a casi 490 personas con una pasión por la confección. Tras un riguroso proceso de selección, un grupo tuvo la oportunidad de recibir formación especializada en moda.
El proyecto culminó recientemente con una pasarela llamada Girón Monumento de Moda, donde los participantes exhibieron sus colecciones. Este evento no solo celebró el talento, sino que también permitió a cada creador compartir su historia de superación personal. Hilos de Esperanza se posiciona como un faro de oportunidades para que los sueños de estos creadores se hagan realidad.
Con información de vanguardia.com

