La reducción del 12% en el financiamiento para áreas naturales protegidas amenaza la conservación y acciones contra la crisis climática en el país. El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2026 proyecta un recorte del 12% en el financiamiento destinado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), lo que implica el monto más bajo en más de dos décadas. Esta reducción representa una asignación de apenas 1,002 millones de pesos, limitando severamente las capacidades de vigilancia, restauración y protección de los ecosistemas del país. La situación genera preocupación en el sector ambiental, ya que muchas de las 232 áreas protegidas, que abarcan más del 30% del territorio nacional, enfrentan dificultades para mantener programas de manejo y consulta con comunidades indígenas. Solo 140 de estas zonas cuentan con planes actualizados, y sin recursos adecuados, la conservación de especies y hábitats vitales corre un riesgo real de deterioro o desaparición. Especialistas advierten que, con recursos tan limitados, muchas funciones clave, como la supervisión ecológica y la restauración, se quedarán sin sustento, y la protección del patrimonio natural del país podría revertirse. El presupuesto para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) también sufrirá una reducción del 4.3%, disminuyendo su participación en el gasto federal y afectando la implementación de políticas climáticas y ambientales. Durante años, la inversión en conservación se ha desplomado, acumulando una caída del 52% desde 2007. A nivel internacional, expertos y organismos recomiendan destinar al menos un 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB) a protección ambiental, cifra que en México aún está muy por debajo de la realidad actual, lo que refleja un compromiso insuficiente para hacer frente a la crisis ecológica. La reducción en el presupuesto puede traducirse en una debilitamiento importante de las acciones de protección y manejo del territorio, poniend
