La entrega convencional del bastón se acompañó de rituales ancestrales y busca fortalecer el vínculo con las comunidades originarias y la justicia social. En una ceremonia que combinó tradiciones ancestrales y formalidad institucional, los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación fueron investidos con bastones de mando en un acto que resaltó la diversidad cultural del país. La entrega se realizó en el Zócalo capitalino, donde representantes de distintas comunidades indígenas realizaron rituales de limpieza, invocaciones a deidades como Quetzalcóatl y Tonantzin, y entregaron los bastones a los ministros, simbolizando su compromiso con la justicia y el respeto a las raíces ancestrales. Además de las ceremonias tradicionales, los ministros recibieron palabras de respaldo y protección en un momento de cambios en el sistema judicial. Hugo Aguilar Ortiz, designado como próximo presidente de la SCJN, expresó su compromiso de sanear el sistema de justicia, combatiendo la corrupción, el nepotismo y los privilegios que afectan la credibilidad del Poder Judicial. La ceremonia culminó con el compromiso de los ministros de trabajar en beneficio del pueblo, fortaleciendo vínculos con las comunidades y promoviendo una justicia más cercana y respetuosa de las culturas indígenas. La actividad se enmarca en una serie de eventos donde la nueva gestión judicial busca reafirmar su compromiso con la transformación y la defensa de los derechos sociales. Este acto reafirma un compromiso histórico de inclusión y reconocimiento cultural en uno de los órganos judiciales más importantes del país, en un contexto de cambios políticos y sociales que buscan una mayor equidad y justicia para todos los mexicanos.
