Una red de narcos mexicanos utiliza tiendas de propiedad hispana en Estados Unidos para transferir millones de dólares a México. La actividad se ha detectado en estados como Georgia y Texas, donde los negocios son usados para lavar dinero obtenido de la venta de drogas.
Datos clave
- Propietaria de la tienda: Sandra Hernández Chilel.
- Ubicación: Pulga La Esperanza, Norcross, Georgia.
- Cantidad transferida: Más de un millón de dólares a un narcotraficante en México.
- Operación identificada: Desde septiembre de 2024.
- Condena: Cinco años de prisión para Hernández Chilel.
Las tiendas se convierten en un medio efectivo para los carteles, debido a su conexión con la comunidad hispana, que a menudo encuentra dificultades para acceder a servicios bancarios formales. Por lo general, estos establecimientos son utilizados para ocultar los flujos de dinero ilícito entre las remesas legítimas que reciben los migrantes en Estados Unidos.
Investigaciones de la DEA han identificado a al menos otras siete operaciones similares en varias ciudades de Estados Unidos, donde negocios como tiendas de ropa y productos latinos facilitan estas actividades. En uno de los casos más destacados, se encontraron vínculos entre el Cartel Jalisco Nueva Generación y varios establecimientos locales que ayudaron a mover más de 12 millones de dólares.
¿Qué métodos utilizan los carteles para lavar dinero?
Los narcotraficantes usan nombres falsos y hacen múltiples depósitos menores en las tiendas para disfrazar el origen del dinero. Muchas transacciones son mezcladas con remesas legítimas, lo que complica el rastreo por parte de las autoridades. En algunas ocasiones, las ganancias son entregadas físicamente a los dueños de las tiendas, que actúan como intermediarios.
¿Qué consecuencias enfrenta la propietaria de Pulga La Esperanza?
Sandra Hernández Chilel fue condenada a cinco años de prisión y será deportada a Guatemala al cumplir su sentencia. Las pruebas en su contra incluyeron testimonios de colaboradores que revelaron la operación de lavado de dinero que la implicaba. Su caso refleja las estrategias de los carteles para aprovechar la vulnerabilidad de los negocios familiares en comunidades migrantes.
El uso de estos establecimientos como tapaderas para actividades ilícitas continúa siendo un desafío para las autoridades, lo que sugiere la necesidad de mayor supervisión y regulación en el sector.
Con información de elpais.com

