Aunque se prometió acabar con prácticas de favoritismo, casos familiares en el Poder Judicial evidencian avances limitados en transparencia La instalación formal de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación representa un momento crucial en la administración del poder judicial, con el compromiso de renovar sus prácticas y fortalecer la justicia en el país. Sin embargo, recientes revelaciones evidencian que la sombra del nepotismo persiste en este sector. Uno de los casos de mayor atención involucra a elementos del Tribunal de Disciplina Judicial en la Ciudad de México, donde se confirmó la relación familiar entre uno de sus magistrados y un integrante de la Corte. A pesar de las declaraciones de separación profesional y los procesos de selección independientes, las relaciones familiares generan dudas sobre la verdadera independencia del Poder Judicial. La administración de justicia requiere de transparencia y meritocracia, especialmente en tiempos donde el discurso oficial ha prometido erradicar privilegios y conductas favorecedoras de intereses personales. La persistencia de estos casos refleja que, a pesar de las reformas impulsadas en la cuarta transformación, la lucha contra el nepotismo en el sistema judicial aún tiene un camino por recorrer, resaltando la importancia de reforzar los mecanismos de control y supervisión en la nueva era institucional.
