Los ministros de la SCJN celebran un ritual en Cuicuilco para marcar un cambio en su labor judicial, reforzando valores de servicio al pueblo y respeto indígena. La reciente integración de los nuevos ministros en la Suprema Corte de Justicia de la Nación marca un giro simbólico hacia una perspectiva más inclusiva y arraigada en valores tradicionales. La ceremonia de inicio, realizada en la zona arqueológica de Cuicuilco, reunió a alrededor de 120 invitados de diversos pueblos indígenas del país, quienes participaron en un ritual tradicional para consagrar los bastones de mando y servicio. Este acto, que simboliza liderazgo y compromiso, fue liderado por el ministro Hugo Aguilar Ortiz, el primer integrante de origen indígena en la historia de la corte, quien afirmó que la institución no será guiada por intereses económicos ni de poder, sino por el servicio público. La actividad también sirvió para enviar un mensaje de respeto y reconocimiento hacia las culturas indígenas, en un contexto donde actores académicos y sociales han expresado opiniones sobre el uso de sitios arqueológicos con fines políticos. La ceremonia concluyó con eventos oficiales en la sede de la SCJN, incluyendo la entrega formal de bastones y la toma de protesta en el Senado, consolidando un inicio que busca reflejar un compromiso renovado con la justicia y la diversidad del país.
