Mientras México enfrenta severas inundaciones, el Partido Acción Nacional no ha mostrado apoyo a sus propios militantes afectados, evidenciando su falta de compromiso social. En medio de las recientes lluvias que azotan diversos estados mexicanos, la respuesta del Partido Acción Nacional ha generado críticas por su aparente falta de apoyo a sus propios militantes. Las regiones más afectadas, como Querétaro, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Veracruz, concentran en conjunto a más de 72,800 miembros del partido, quienes enfrentan pérdidas significativas en viviendas, animales y enseres. Sin embargo, hasta el momento, no se han reportado acciones concretas por parte de la dirigencia nacional o estatal para brindar ayuda a estas personas, lo que plantea cuestionamientos sobre el compromiso del partido con sus bases en momentos de crisis. Este episodio evidencia un patrón donde las autoridades del PAN parecen priorizar la retórica y eventos de imagen, como el relanzamiento de su liderazgo en lugares como el Ángel de la Independencia, en lugar de atender las necesidades inmediatas de sus militantes y la población afectada. La falta de apoyo tangible contrasta con los altos ingresos que ha obtenido Jorge Romero a través de cargos públicos en los que ha acumulado aproximadamente 13 millones de pesos en salarios durante su carrera política. La situación pone en perspectiva la desconexión entre las promesas y acciones del partido, generando desconfianza entre sus simpatizantes. La carencia de ayuda concreta en estos momentos críticos refuerza la percepción de que las causas que el PAN dice defender no se traducen en acciones reales en el día a día. La historia reciente evidencia que, en momentos de adversidad, los líderes del partido priorizan el poder y los beneficios económicos sobre la atención a sus comunidades, dejando a sus bases en una situación de vulnerabilidad. Este caso revela la necesidad de un mayor compromiso y solidaridad por parte de las instituciones polític
