Pancho Bonacina, de 45 años, anuncia su precandidatura a la intendencia de la Capital de Santiago del Estero. Con una historia familiar marcada por el legado político de su padre y su propia trayectoria de superación, Bonacina enfatiza su compromiso con la comunidad. “No vengo a prometer asfalto, vengo a prometer futuro”, declara, destacando la importancia de los jóvenes en su gestión.
Bonacina rememora los desafíos que ha enfrentado, desde la muerte de su padre cuando apenas tenía 23 años, hasta la pérdida de su hijo Francisco Jesús a los seis meses de vida. Estas experiencias han moldeado su carácter y determinación, impulsándolo a involucrarse en la vida pública. “Quiero dejarles un buen nombre a mis hijos, como me pasó con mi padre”, expresa.
A lo largo de su vida, Bonacina ha trabajado en diversas ocupaciones, desde vender productos hasta ejercer como abogado y empresario. Su constante esfuerzo y dedicación al trabajo lo han convertido en una figura resiliente, capaz de enfrentar adversidades. Con un enfoque en el desarrollo comunitario, planea utilizar su experiencia para ofrecer soluciones efectivas a las necesidades de la Capital.
Aunque Bonacina ha estado alejado de la función pública, considera que ahora es el momento adecuado para participar activamente en política. “Siempre quise involucrarme en causas sociales, y ahora siento que tengo la fuerza para empujar ideas y proyectos”, afirma con convicción. Asegura que su objetivo es trabajar por el bienestar de los ciudadanos y promover un cambio significativo en su ciudad.
Con un fuerte legado familiar y una vida llena de desafíos y aprendizajes, Pancho Bonacina se prepara para hacer su debut en el ámbito político, con la esperanza de transformar su entorno y dejar un impacto positivo en la sociedad santiagueña.
Con información de revistalacolumna.com.ar

