El pontífice muestra su cercanía y reza por las víctimas y sus familias en las regiones afectadas en Veracruz y Hidalgo. Las recientes lluvias intensas en varias zonas de México han provocado graves inundaciones que afectaron al estado de Veracruz, en el litoral del Golfo de México, y a varios municipios en Hidalgo, en el centro del país. La magnitud de estas emergencias ha dejado comunidades incomunicadas y daños en infraestructura vial, especialmente en regiones montañosas propensas a deslaves. Para atender la situación, las fuerzas armadas mexicanas han desplegado unidades militares y navales en las áreas más afectadas, habilitando puentes aéreos y marítimos para distribuir ayuda y mantener la comunicación con las poblaciones aisladas. En un acto de solidaridad, el líder de la Iglesia Católica expresó desde el Vaticano su cercanía con quienes enfrentan esta calamidad. Conmovido por las pérdidas humanas y las dificultades ocasionadas por las intensas lluvias, realizó un rezo encomendando a la Virgen Santa el descanso de las almas de las víctimas y su protección para los afectados. Este fenómeno natural ha subrayado la vulnerabilidad de México ante eventos climáticos extremos, que impactan particularmente a una nación con cerca de tres cuartas partes de su población identificada como católica, según cifras recientes. La solidaridad internacional y la capacidad de respuesta del gobierno son clave para mitigar los efectos de estas emergencias. La situación refuerza la prioridad de implementar medidas de gestión de riesgos y adaptación al cambio climático en el país, que enfrenta fenómenos meteorológicos cada vez más intensos y frecuentes.
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