Alrededor de 50 perros en colonias de Morelia escaparon tras los estruendos durante festejos del 12 de diciembre, evidenciando el impacto de la pirotecnia en animales y comunidades. Durante las celebraciones del 12 de diciembre en la ciudad de Morelia, Michoacán, aproximadamente entre 40 y 50 perros escaparon de sus hogares debido a los ruidos fuertes producidos por cohetes y fuegos artificiales utilizados en los festejos religiosos. Estas mascotas, en su intento por evitar el pánico, saltaron rejas, bardas y se dispersaron por diversas colonias, principalmente en las zonas de Vasco de Quiroga, Guadalupe, Jardines de Guadalupe y La Décima. La situación ha generado alarma en las autoridades municipales, ya que muchas de estas mascotas no portan identificación alguna, dificultando su localización y recuperación. Este incidente pone en evidencia el efecto devastador de la pirotecnia en los animales domésticos, que ante el temor extremo, huyen en busca de refugio o protección, incrementando el problema del abandono y la pérdida de mascotas en la ciudad. Pese a esfuerzos en campañas de prevención y difusión de información, la mayoría de estos animales perdidos no portaba collar, chip ni placa de identificación, dificultando las labores de búsqueda. A nivel nacional, la problemática de la pirotecnia ruidosa ha recibido atención creciente, con varios países como Colombia impulsando normativas para su prohibición debido a los efectos nocivos en la salud humana, el ambiente y los animales. En este contexto, expertos llaman a reflexionar sobre el uso de estas explosiones en celebraciones religiosas y festividades populares, argumentando que generan contaminación auditiva y ambiental, afectando principalmente a sectores vulnerables como niños con discapacidades y personas con autismo o síndrome de Down. En 2023, diversas voces en instituciones de protección animal y derechos humanos han insistido en la necesidad de implementar campañas educativas y medidas regulatorias, además
Temas:
