Los lomitos del Centro Nacional de Terapias Asistidas con Caninos brindan apoyo emocional a pacientes en diferentes centros de atención, fortaleciendo su recuperación y bienestar. En diversos hospitales y centros de rehabilitación en México, un grupo especial de perros capacitados realiza visitas que transforman la experiencia hospitalaria. Estos animales, conocidos como lomitos terapeutas, forman parte del programa integral del Centro Nacional de Terapias Asistidas con Caninos (Cenatac), que busca potenciar la recuperación emocional de pacientes con distintas condiciones de salud. Gracias a un riguroso proceso de entrenamiento, estos perros trabajan en ambientes como áreas pediátricas, unidades de oncología y cuidados intensivos, ayudando a reducir el estrés y promoviendo la calma en los pacientes y sus familias. Este programa tuvo su origen en una historia personal de su fundadora, la pediatra Vannesa Pallares, quien decidió profesionalizar el uso de perros en terapias tras observar los beneficios en un familiar en los últimos días de vida. Actualmente, el equipo cuenta con 17 perros certificados y dos cachorros en formación, todos preparándose para intervenir en diferentes contextos clínicos y sociales. La interacción con estos animales no solo genera momentos de alegría, sino que también contribuye a mejorar el estado anímico y la movilidad emocional de quienes los reciben. La presencia de los lomitos en hospitales y otros centros sociales se ha convertido en una estrategia complementaria respaldada por expertos en salud mental y rehabilitación, que afirman que su simple presencia alivia la ansiedad en pacientes y fomenta ambientes más humanos y cercanos. El programa también se preocupa por el bienestar de los animales, garantizando sus jornadas laborales y su descanso en entornos que incluyen actividades físicas y educativas, además de alianzas con empresas como Purina para asegurar su alimentación y cuidado adecuado. La iniciativa sigue creciendo, promoviendo
