Miami, Florida. – Un petrolero que huye de la Guardia Costera de Estados Unidos pintó una bandera rusa en su costado en un aparente intento de buscar protección de Rusia, según funcionarios estadounidenses. El incidente marca el último capítulo de una prolongada persecución que comenzó el 21 de diciembre. La Guardia Costera estadounidense intentó interceptar el buque, identificado como Bella 1, en el mar Caribe mientras se dirigía a Venezuela para recoger petróleo. Este petrolero ha estado en el radar de las autoridades debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Venezuela y por transportar petróleo iraní, que, según se informa, financia el terrorismo. Los tripulantes del Bella 1, en su evasión, colocaron una bandera rusa en el casco, declarándose de nacionalidad rusa. Este acto fue confirmado por dos funcionarios estadounidenses que pidieron anonimato debido a la delicadeza del asunto. El petrolero, que ha estado operando bajo sanciones estadounidenses desde el año pasado, ha modificado su ruta, alejándose del Mediterráneo y dirigiéndose hacia el noroeste, posiblemente hacia Groenlandia o Islandia. Su transpondedor de localización ha estado inactivo desde el 17 de diciembre, lo que dificulta su rastreo. Funcionarios estadounidenses señalaron que la Guardia Costera intentó abordar el Bella 1 en el Caribe al constatar que no enarbolaba una bandera nacional válida, lo que, según el derecho internacional, lo hacía susceptible de ser abordado. Sin embargo, la tripulación desobedeció la orden y continuó su huida. Se ha obtenido una orden de incautación contra el Bella 1, basada en su previa implicación en el comercio de petróleo iraní. Este buque forma parte de una flota de petroleros que transportan crudo de Rusia, Irán y Venezuela, violando las sanciones internacionales. Este suceso ocurre en un contexto de crecientes esfuerzos de Estados Unidos por incautar buques involucrados en el comercio de petróleo venezolano. Recientemente, Estados Unidos tomó pos
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