Ramón García, reconocido presentador de televisión en España, ha encontrado su refugio ideal en Laredo, Cantabria. Este pintoresco pueblo, situado a poco más de media hora de su Bilbao natal, ofrece un entorno tranquilo, perfecto para alejarse del bullicio de su vida profesional y recargar energías.
Laredo, con una población cercana a 10,000 habitantes, es famoso no solo por su hermosa playa de La Salvé, sino también por su rica herencia cultural. Este destino destaca por sus calles empedradas y edificaciones históricas, en especial la Puebla Vieja, que en 1970 fue declarada Conjunto Histórico. Este rincón se caracteriza por su atmósfera única que invita a pasear sin prisas.
La iglesia de Santa María de la Asunción, que data del siglo XIII, es uno de los mayores tesoros de Laredo. Su arquitectura gótica y el impresionante retablo flamenco de Belén hacen que su visita sea obligatoria para quienes exploran el pueblo. Este templo es un símbolo del legado histórico que define a Laredo y que contrasta con la vida moderna.
García ha establecido una conexión especial con este lugar, donde puede disfrutar de la gastronomía local, como las tradicionales anchoas del Cantábrico y los platillos que destacan la frescura de los productos del mar. Su preferencia por el contacto humano contrasta con la búsqueda de aislamiento que otros famosos suelen elegir, lo que lo convierte en un rostro conocido accesible y natural para los habitantes del lugar.
Para el presentador, Laredo no es solo un escape, sino un regreso a sus raíces, un lugar donde el tiempo parece detenerse. Aquí, la tranquilidad y la historia se entrelazan, creando un ambiente propicio para la reflexión y la desconexión, lo que reafirma su amor por esta villa cántabra.
Con información de elespanol.com

