Ciudad de México, CDMX. - Una rebelión abierta del Partido del Trabajo (PT) ha generado inestabilidad política en la coalición gobernante, revelando fracturas dentro de la dirigencia de Morena. Las discordancias en la asignación de candidaturas hacia las próximas elecciones son el motor de las protestas del PT, que buscan influir en el delicado proceso electoral.
El conflicto se desató en Zacatecas, donde se eligió a la senadora Verónica Díaz en un acuerdo entre Palacio Nacional y el coordinador parlamentario Ricardo Monreal. Esta decisión dejó fuera a la senadora Geovanna Bañuelos, una figura clave en la estructura del PT, lo que agravó el malestar dentro del partido. Como respuesta, la dirigencia del PT ha comenzado a implementar tácticas de presión, reflejadas en un cierre del Palacio de Gobierno en Morelos por parte de la diputada local Tania Valentina Rodríguez y su pareja.
La situación ha escalado a la Cámara de Diputados, donde Reginaldo Sandoval, coordinador bancario del PT, advirtió sobre el impacto que podría tener una campaña independiente del partido en términos electorales. "Si bien sus números no les daban para ganar solos una gubernatura, sí nos da para hacer perder siete, ocho y hasta doce" a la alianza, subrayó el líder parlamentario, haciendo eco de la vulnerabilidad del oficialismo ante esta crisis.
Otro foco de conflicto se percibe en Chihuahua, donde el PT se alinea con la senadora Andrea Chávez, respaldada por el senador Adán Augusto López, para desafiar las aspiraciones del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez, apoyado por la Presidenta Claudia Sheinbaum.
La desavenencia entre las cúpulas de Morena, protagonizadas por figuras como Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, se hace cada vez más evidente. Las luchas internas y la dificultad de llegar a acuerdos políticos sugieren que la gobernabilidad durante la segunda mitad de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum está en riesgo.
Con información de informador.mx

