Las salidas voluntarias de inmigrantes en Estados Unidos han alcanzado niveles históricos, con más de 80,000 órdenes judiciales emitidas entre enero de 2025 y marzo de 2026, bajo el gobierno de Donald Trump. Esta cifra, divulgada por el Vera Institute of Justice y publicada por The Washington Post, evidencia un aumento notable en comparación con administraciones previas.
Este mecanismo, conocido como “salida voluntaria”, permite a los inmigrantes abandonar el país sin recibir una orden de deportación formal. Sin embargo, implica la renuncia a solicitudes de asilo y otros procesos legales pendientes. En el actual contexto político, su utilización se ha incrementado como opción ante las difíciles condiciones en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los datos indican que el número mensual de salidas voluntarias ha pasado de aproximadamente 750 órdenes bajo la administración de Joe Biden a más de 6,000 en el periodo de Trump. De estos casos, más del 70 % corresponde a personas que estaban bajo custodia de ICE, reflejando la presión ejercida por un notable aumento en las detenciones migratorias.
Expertos del Migration Policy Institute subrayan que este aumento se debe a la deteriorada calidad de vida en los centros de detención y la baja probabilidad de éxito en los procesos de asilo. Los estados más afectados, como Texas, Florida, Louisiana, Georgia y California, concentran la mayor cantidad de casos reportados.
La política migratoria actual incluye un enfoque mixto, que combina medidas de control junto con incentivos para la autodeportación. Programas como el “Proyecto Vuelta a Casa” proporcionan apoyo económico y logístico para el retorno, influyendo decisivamente en la elección de muchos migrantes de dejar el país.
Con información de cubitanow.com

