La evidencia científica destaca los riesgos del vapeo, especialmente entre los jóvenes, y la urgencia de abandonarlo. El vapeo no es una alternativa segura al tabaco y plantea serios riesgos para la salud . Especialistas advierten que no hay evidencia de que los cigarrillos electrónicos sean menos dañinos. Además de ser adictivos, pueden liberar sustancias tóxicas y cancerígenas. Los jóvenes son particularmente vulnerables; más de la mitad de los estudiantes de secundaria ha probado el vapeo. Esta tendencia puede llevar al tabaquismo, considerado la principal causa de muerte evitable en países desarrollados. Para los que desean dejar de vapear, se proponen ocho pasos prácticos, como definir motivaciones y buscar apoyo. La decisión de abandonar esta práctica es fundamental para proteger la salud propia y la de quienes nos rodean.

