Un sismo de magnitud 7.2 se registró en Coracora, Ayacucho, Perú, el 20 de agosto a la 1:00 p.m. A una profundidad de 108 kilómetros, el evento no dejó víctimas ni generó riesgo de tsunami. Este tipo de actividad sísmica en Sudamérica a menudo reaviva inquietudes sobre su posible efecto en México.
Datos clave
- Cuándo: 20 de agosto de 2023
- Dónde: Coracora, Ayacucho, Perú
- Magnitud: 7.2
- Profundidad: 108 kilómetros
- No hubo víctimas ni riesgo de tsunami
El sismo tuvo lugar en una zona donde interactúan varias placas tectónicas. Sin embargo, el fenómeno no alteró la Placa de Cocos, que afecta sismos en México. Según expertos, las placas en ambas regiones operan de manera independiente a miles de kilómetros de distancia.
¿Cómo funcionan las placas tectónicas?
El planeta está compuesto por placas tectónicas que flotan sobre el manto superior. Estas placas se mueven y se interactúan en tres tipos: convergente, divergente y transformante. En el caso de Perú, la Placa de Nazca subduce por debajo de la Placa Sudamericana, lo que genera grandes sismos. En contraste, México se sostiene sobre cinco placas, incluyendo la de Cocos y la Norteamericana, que operan en otro sistema tectónico.
El jefe del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, confirmó que el sismo de 7.2 grados tuvo su origen a gran profundidad, lo que disminuyó la posibilidad de daños severos en la superficie. Los sistemas tectónicos de Cocos y Nazca no están interconectados, eliminando cualquier incertidumbre sobre el impacto en México.
Históricamente, ambos países han sufrido impactos significativos por sismos, pero sus dinámicas y orígenes son distintos y no están directamente relacionados. Este fenómeno reciente es un recordatorio de cómo la sismicidad global puede despertar preocupaciones locales, pero la ciencia tiene respuestas claras al respecto.
Con información de infobae.com

