Buenos Aires, Argentina. - La tasa de fecundidad en Argentina ha descendido drásticamente, registrándose en 2024 un promedio de 1.2 hijos por mujer. Este marcado descenso se manifiesta como un cambio significativo en la dinámica familiar y social del país. Durante tres décadas, la fecundidad había experimentado una disminución paulatina, pero en los últimos años la tendencia se ha agudizado, pasando de 2.4 hijos en 2014 a menos de 1.3 en tres años.
El fenómeno no solo es argentino; muchos países desarrollados enfrentan una baja en sus tasas de natalidad. Sin embargo, la velocidad de este cambio en Argentina es preocupante. Factores económicos, culturales y sociales han influido en la decisión de los jóvenes para retrasar la maternidad y, en algunos casos, optar por no tener hijos. En 2001, el 41.2 por ciento de las mujeres de entre 20 y 24 años ya eran madres; para 2022, esta cifra cayó al 31.2 por ciento.
“Hoy no puedo decir que mi gran sueño sea ser madre. Pero tampoco puedo decir que no quiera serlo”, comentó Laura Umpiérrez, cosmiatra, quien decidió congelar sus óvulos a los 42. La llegada de las mujeres al mercado laboral y el empoderamiento han redefinido la idea de familia tradicional, desplazando modelos antes prevalentes.
La situación se vuelve crítica en ciudades como La Plata, donde, a finales de 2025, las defunciones superaron a los nacimientos por primera vez en su historia. La baja en la natalidad y el envejecimiento poblacional están obligando a los sistemas educativo y sanitario a adaptarse a esta nueva realidad. Las parejas sin hijos y los hogares monoparentales están creciendo, reflejando un cambio cultural más amplio que impacta en la estructura social de Argentina.
Con información de eldia.com

