La tensión diplomática entre México y Estados Unidos influye en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), advierte Gerónimo Gutiérrez, ex embajador de México en Washington. Gutiérrez señala que la administración de Donald Trump ha alterado la práctica histórica de separar temas comerciales de los asuntos de seguridad, migración y política exterior.
Datos clave
- Quién: Gerónimo Gutiérrez, ex embajador de México en EE.UU.
- Qué: La relación entre México y Estados Unidos afecta la revisión del T-MEC.
- Dónde: Relación bilateral entre México y Estados Unidos.
- Cuándo: Actualidad, en el contexto de tensiones recientes.
Gutiérrez explicó en una entrevista que durante años ambos países mantuvieron una regla no escrita que permitía tratar cada tema de la relación de manera independiente. Sin embargo, esa lógica cambió con Trump, quien integró todos los temas en una misma agenda. A pesar de las tensiones actuales en materia de seguridad, no implica necesariamente un deterioro inmediato del T-MEC. La negociación debe ser abordada de forma integral, explicó Gutiérrez.
¿Cómo afectará la relación bilateral la revisión del T-MEC?
El ex embajador subrayó que cualquier embajador en la actualidad enfrenta un escenario complicado debido al enfoque de la administración estadounidense. Resaltó la necesidad de que el embajador de México en EE.UU. establezca una relación sólida con el presidente mexicano para facilitar la comunicación y el respaldo en la negociación del tratado.
Gutiérrez refutó la idea de que una posible disminución de poder político de Trump tras las elecciones intermedias impactará significativamente la relación. Destacó que las transformaciones políticas en EE.UU. son profundas y que la influencia de Trump perdurará más allá de su mandato.
¿Qué desafíos enfrenta México en el contexto actual?
El T-MEC, a pesar de las tensiones, continúa siendo esencial debido a la integración de las economías. Gutiérrez enfatizó que los sectores productivos de los tres países son clave para la financiación de la renovación del tratado. Además, mencionó que el reciente movimiento de la planta de Toyota de Tijuana a San Antonio ilustra los desafíos en la atracción de inversiones, con EE.UU. buscando retener capitales.
A medida que Estados Unidos adopta políticas para atraer inversiones, México necesitará fortalecer su competitividad para mantener un atractivo similar para los capitales extranjeros.
Con estas realidades en juego, el futuro del T-MEC y la relación bilateral dependerán de una estrategia cuidadosa que combine diplomacia y atención a las demandas económicas.
Con información de imagenradio.com.mx

