Santander, Cantabria. - La tortilla se ha transformado en un ícono gastronómico en Cantabria, alcanzando las 6,500 unidades vendidas en los primeros meses de 2023. Establecimientos como Passarola y Balloom producen entre 60 y 70 tortillas diarias en invierno, y esa cifra supera el centenar en el verano, mientras que el icónico Manila llega a vender 150 en un solo fin de semana.
La popularidad de la tortilla se ha consolidado en los últimos años. El Quebec fue pionero en hacer de este plato un sello distintivo de su cadena de bares. Por su parte, el restaurante Cañadío se destacó en el concurso nacional de tortillas en 2023, validando el potencial de la región en la competencia gastronómica. Mientras tanto, la competencia entre locales ha disparado la calidad y variedad de las tortillas, ofreciendo innovaciones que incluyen ingredientes como caviar y torreznos.
Las colas en los bares son ahora una escena cotidiana. Desde temprano, clientes esperan para degustar diferentes variedades del platillo, que se han convertido en un fenómeno culinario. José Antonio Pérez, dueño de Passarola, relata que la demanda es constante y asegura que la clave está en la frescura y la tradición.
Esto no solo mejora la experiencia gastronómica local, sino que también convierte a las tortillas en un atractivo turístico que invita a viajeros de todo el país a visitar Cantabria. La expectativa es que esta tendencia continúe impulsando el turismo y la gastronomía regional a lo largo del año.
Con información de cantabriaeconomica.com

