Un grupo de empleados públicos sorprendió durante un sorteo electoral para exigir mejoras salariales, generando un hecho inédito en la política reciente. Un grupo de trabajadores afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) protagonizó una intervención en la Dirección Nacional Electoral durante un sorteo de candidaturas, con el objetivo de reclamar por un aumento en las horas adicionales en los comicios. Los empleados lanzaron panfletos con la consigna de que "el 3% es para Karina", en referencia a una expresión que adquirió notoriedad en campañas relacionadas con expresiones políticas recientes, y que fue motivo de debates y chistes públicos. La protesta ocurrió justo en un momento en que se realizaba un acto oficial, lo que aportó un carácter inusual a la manifestación. La situación refleja un clima de tensión en el ámbito laboral, en medio de una economía afectada por paritarias en desacuerdo con las expectativas de los trabajadores públicos, quienes buscan elevar este complemento para afrontar los gastos a fin de mes. La incidencia de esta acción llama la atención por su carácter directo y por ser la primera de esta naturaleza en un evento electoral de tanta relevancia. El incidente se suma a una serie de gestos políticos y sociales que evidencian la creciente movilización de los empleados públicos en reclamo de condiciones laborales y mejoras económicas, en un contexto de alta incertidumbre política y económica en el país. La interrupción en un acto institucional, habitualmente reservado para actividades oficiales, reveló la magnitud de las demandas laborales y la disposición de los empleados a utilizar espacios públicos para visibilizar sus solicitudes. La acción generó reacciones variadas en el medio político, mostrando un sector en tensión por las condiciones económicas y la influencia de expresiones populares en el discurso político y social actual.
