La modelo compartió detalles sobre su proceso de recuperación y la importancia de que las responsables asuman su culpa para cerrar un capítulo doloroso. En una reciente entrevista, la modelo Valentina Gilabert explicó que no concedió un perdón legal a Marianne, quien la apuñaló en un incidente ocurrido hace siete meses. La joven narró que, tras aceptar las disculpas de Marianne en la última audiencia, su actitud no implica una absolución jurídica, sino un acto de aceptación personal para sobrellevar el trauma. Desde aquella noche fatídica, Gilabert ha llevado un proceso de sanación que combina terapia, apoyo emocional y reflexión. La historia revela la complejidad emocional que enfrentan las víctimas al lidiar con agresores que, aunque piden disculpas, aún cumplen su condena. La experiencia también sirve para entender cómo los sentimientos de traición, en casos cercanos como la amistad con Aintzane, adquieren una dimensión aún más intensa, al ser testigos y participantes en los hechos. En este contexto, la joven destaca la necesidad de que Aintzane asuma su responsabilidad en la agresión, al igual que Marianne lo hizo ante las autoridades, con la esperanza de que ambas puedan obtener una resolución definitiva y cerrar este capítulo doloroso de sus vidas. La historia de Gilabert ejemplifica la importancia de procesar el trauma de manera saludable y valorar que la justicia represente una reparación, no solo un castigo, en la búsqueda de paz interior.
