La próxima actualización, que se despliega en España, reemplazará la app nativa por una versión basada en navegador, con mayores consumos de recursos. En los últimos días, inició en España una actualización que impactará a todos los usuarios de WhatsApp en Windows 11, marcando un cambio significativo en la forma en que la aplicación funciona en esta plataforma. La nueva versión, prevista para lanzarse oficialmente en los próximos días, elimina la aplicación nativa en favor de una interfaz que funciona como un acceso directo a WhatsApp Web mediante un navegador basado en Chromium. Esto significa que en lugar de una app optimizada, los usuarios tendrán una ventana que simula el uso del sistema web de WhatsApp, lo que ha generado malestar debido al incremento en el consumo de recursos del sistema, especialmente memoria RAM y procesamiento. Históricamente, las aplicaciones nativas ofrecían ventajas en rendimiento y eficiencia energética, pero las nuevas decisiones empresariales de Meta buscan reducir costos de desarrollo mediante el uso de plataformas web. Esta tendencia no es exclusiva de WhatsApp; muchas compañías tecnológicas optan por soluciones web para facilitar actualizaciones y mantener funcionalidades, incluso en sistemas operativos donde el rendimiento y la economía de recursos son prioridades. La situación adquiere mayor relevancia en un contexto donde la demanda de memoria RAM y capacidad de procesamiento sigue en ascenso, impulsada por tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, haciendo que este cambio tenga un profundo impacto en la experiencia del usuario. Por ahora, queda claro que la actualización será automática y que los usuarios deberán volver a enlazar su teléfono con la nueva versión, lo que puede implicar inconvenientes en la continuidad del uso habitual.
