Monterrey, Nuevo León. - Los cineclubes están experimentando un renacer en Monterrey, impulsados por un deseo de interacción social y el amor por el cine. Estos eventos, que se realizan en cafeterías, bares y espacios culturales, han logrado captar la atención de cinéfilos locales, quienes valoran la oportunidad de compartir y debatir sobre películas en un ambiente amigable.
Jesús Torres, también conocido como El Gato Raro y autor del libro "Historias que no serán filmadas", destacó que este auge refleja la necesidad humana de conexión. "La gente necesita estar en contacto con otros; no va por el lado de hacer una relación más allá de la amistad, sino de encontrar afinidad", dijo. En este contexto, los cineclubes promueven un ambiente de comunidad, donde el trato humano es fundamental.
A pesar del avance de las plataformas de streaming y la continua popularidad del cine tradicional, Torres considera que este nuevo formato de exhibición está revitalizando el cine. "Las plataformas dependen del algoritmo, lo que condiciona el catálogo del usuario", comentó, añadiendo que los cineclubes cuentan con un curador que selecciona películas con un enfoque más personal.
Este movimiento está ayudando a democratizar el acceso al cine, ya que muchos cineclubes ofrecen entrada gratuita. Genaro Saúl Reyes, crítico de cine, recordó que una época dorada del cineclubismo en Nuevo León se vivió en los años 70 y 80, con una gran variedad de opciones en diversas instituciones culturales.
Hoy en día, los cineclubes dirigidos por jóvenes están rescatando y adaptando esta tradición, ofreciendo espacios que invitan a la reflexión y al diálogo en torno a las películas y sus contextos socioculturales. Su impacto en la comunidad sigue en ascenso, promoviendo el acceso al séptimo arte de una manera accesible y significativa.
Con información de elnorte.com

