La Dirección de Protección Civil anticipa condiciones variables y recomienda precaución ante los cambios climáticos de la próxima temporada. La temporada invernal 2025-2026 en Nuevo León, programada de septiembre a mayo, contará con la presencia de aproximadamente 48 frentes fríos que afectarán la región. Aunque los primeros sistemas frontales suelen ser menos agresivos, provocan un descenso en las temperaturas, así como vientos, lluvias y tormentas eléctricas que, en conjunto, generan condiciones meteorológicas variables. De acuerdo con las estimaciones de las autoridades, la llegada de estos frentes permite que las temperaturas desciendan y favorecen la recarga de los acuíferos en una temporada que, tradicionalmente, presenta menores precipitaciones. Es importante destacar que los primeros eventos frontales han tenido un impacto positivo en el aumento de lluvias en septiembre, acumulando en los primeros veinte días más de 152 milímetros, cifra que supera los registros de los últimos cuatro años. Esto ha contribuido a mejorar la captación de agua en comparación con temporadas anteriores, a pesar de que las temperaturas no hayan sido extremas en estos primeros frentes. La previsión de una cantidad significativa de frentes fríos subraya la necesidad de que la población se mantenga informada sobre las condiciones meteorológicas. Los expertos recomiendan extremar precauciones ante posibles cambios bruscos en el clima conforme avance el invierno, para protegerse de eventos climáticos que podrían volverse más intensos. Como contexto, la presencia de frentes fríos ayuda a equilibrar las condiciones climáticas en zonas vulnerables y es un elemento clave para la gestión del agua en un estado donde la adecuada planesificación hidrográfica resulta esencial ante las temporadas de sequía y lluvias variables.
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