La incidencia de violencia en eventos deportivos en la región ha aumentado en los últimos años, con un pico en 2023 y un comportamiento que requiere atención. En los registros históricos de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, se documentan un total de 65 casos de violencia en espectáculos deportivos desde 2008 hasta julio de 2025. La tendencia revela un incremento paulatino en los delitos relacionados, con casi la mitad de estos incidentes concentrados en el período de enero a julio de 2021. El año 2023 se destaca por ser el de mayor actividad delictiva, al contabilizar 13 carpetas de investigación abiertas por hechos relacionados con violencia en estos eventos. El marco legal que regula estos comportamientos establece sanciones que van desde seis meses hasta cuatro años de prisión, además de multas económicas que pueden llegar a los sesenta días. Las conductas tipificadas incluyen riñas, lanzamiento de objetos peligrosos, ingreso violento a los terrenos de juego, agresiones físicas, daños materiales y la introducción de armas o explosivos, lo cual pone en riesgo la integridad de asistentes y participantes. Desde 2008, la incidencia ha mostrado un incremento progresivo, empezando con un solo caso en 2009 y llegando a su punto máximo en 2015, con ocho incidentes en un solo año. La cifras bajaron en años posteriores, coincidiendo con las restricciones por la pandemia, pero comenzaron a repuntar en 2021 y 2022, con 13 y 5 casos respectivamente, alcanzando su pico en 2023. En los primeros meses del 2025, los delitos reportados aún se mantienen en un nivel moderado, sin incluir incidentes recientes en el estadio Universitario y alrededores. Este comportamiento refleja un patrón que llama la atención de las autoridades y organizadores, quienes buscan implementar medidas para prevenir estas conductas peligrosas en eventos deportivos, que además generan preocupación entre los aficionados y la comunidad.
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