Santa Inés, Querétaro. - Más de mil mujeres guadalupanas han unido sus esfuerzos en una peregrinación desde Agua Zarca hacia Tilaco, en uno de los tramos más difíciles de su trayecto hacia el Tepeyac. Este evento tuvo lugar el sábado, demostrando la fuerza y determinación de las participantes.
Datos clave
- Quién: Más de mil mujeres guadalupanas.
- Qué: Peregrinación de fe hacia Tilaco.
- Dónde: De Agua Zarca a Tilaco, Querétaro.
- Cuándo: Sábado pasado, durante el recorrido.
La Sierra Gorda impone sus retos, con un sol que arde sobre el concreto y pendientes que parecen interminables. Sin embargo, la fe de estas mujeres transforma el difícil camino en una celebración llena de cantos y risas. Al enfrentarse al cansancio, su ánimo no decae; por el contrario, encuentran en cada paso la oportunidad de fortalecer lazos de amistad y apoyo mutuo.
Ahora bien, en este contexto de esfuerzo, la comunidad de Santa Inés se convierte en un actor clave, ofreciendo hospitalidad y generosidad. Las mujeres peregrinas son recibidas con comida y bebida, lo que crea un ambiente de fraternidad. La cancha comunitaria de la localidad se convierte brevemente en un templo, donde se lleva a cabo una misa celebrada por el Pbro. Ezequiel Muñoz, lo que refuerza el sentido de unidad entre las participantes.
¿Cómo se vive la experiencia de la peregrinación?
La peregrinación es más que un simple recorrido; es una experiencia de comunidad y espiritualidad. Las mujeres que participan apoyan a sus compañeras a lo largo del camino, compartiendo recursos y mostrándose concernidas por el bienestar de las demás. Gestos de amabilidad, como ofrecer agua o bloquear el sol con un sombrero, son comunes y subrayan la solidaridad entre ellas.
¿Qué simboliza esta romería para las participantes?
Este evento es una representación visceral de la devoción y la búsqueda de un sentido de pertenencia y fe. A medida que se acercan al final de su segundo día de recorrido, las mujeres no solo celebran su llegada a Tilaco, sino también el fortalecimiento de un lazo más profundo que va más allá de la religión.
El domingo, cuando la luz del sol ilumine nuevamente la Sierra, el grupo de guadalupanas retomará su marcha hacia el Tepeyac, llevando con ellas la esperanza y la fuerza que han compartido durante su travesía.
Con información de noticiasdequeretaro.com.mx

