Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, se ha convertido en testigo cooperante y podría ser protegido por Estados Unidos tras ser acusado de narcotráfico. Su negociación con las autoridades estadounidenses tiene como objetivo el intercambio de información a cambio de la eliminación de un juicio en su contra.
El exfuncionario, quien fue arrestado el 11 de mayo de 2026 tras ser custodiado por el Servicio de Alguaciles de EE. UU., se declaró no culpable en su presentación ante una corte en Nueva York. Actualmente se encuentra recluido en el centro de detención metropolitano de Brooklyn. Las acusaciones en su contra incluyen conspiración para importar drogas y posesión de armas de fuego.
Además de Mérida, Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas en el gobierno de Rubén Rocha Moya, también se enfrenta a acusaciones similares y ha buscado un acuerdo con las autoridades estadounidenses. Se cree que ambos exfuncionarios han cooperado con información que podría beneficiar sus casos ante la justicia.
Las declaraciones de la Corte de Distrito de EE. UU. destacan que Mérida y otros funcionarios mexicanos están implicados en vínculos con el narcotráfico, específicamente con el Cártel de Sinaloa. Se alega que recibía sobornos a cambio de protección para las operaciones de este grupo delictivo, incluyendo alertas sobre redadas y operativos de las fuerzas del orden.
Con la próxima audiencia fijada para el 1 de junio, se espera que se revelen detalles sobre la colaboración de Mérida Sánchez con las autoridades estadounidenses. La situación plantea interrogantes sobre las implicaciones de su testimonio en las redes de narcotráfico en México.
Con información de vanguardia.com.mx

