La edición número XXII del Premio Nacional Dr. Enrique Peña Gutiérrez se llevó a cabo en Culiacán, Sinaloa, donde se honró la obra de José Ismael Serna Hernández y Alejandro Demián Marín Bello. Esta ceremonia revivió la relevancia cultural de Sinaloa y Mocorito en la poesía y la narrativa.
El evento, que conmemoró el 25 aniversario luctuoso del doctor Peña, médico y promotor cultural, tuvo un significado profundo para quienes fomentan la literatura en México. La convocatoria ha mantenido su objetivo durante dos décadas, promoviendo la creación literaria y el recuerdo del homenajeado.
José Ismael Serna Hernández ganó en la categoría de Poesía con su obra “Lo que el río no devuelve”, que aborda las historias y ausencias de los pueblos. Serna agradeció el reconocimiento y dedicó el premio a su familia y a aquellos que llevan consigo la esencia de su tierra natal.
Alejandro Demián Marín Bello, agraciado en la categoría Cuento con “Bicicleta”, reconoció la importancia del cuento como medio de expresión y resistencia cultural. Destacó el legado del doctor Peña y cómo el premio sirve de inspiración para seguir escribiendo y explorando la condición humana a través de la literatura.
El evento concluyó con un mensaje de la Dra. Olga Judith Peña Inzunza, presidenta de la fundación que lleva el nombre del doctor, reafirmando el compromiso de continuar apoyando nuevas voces en la literatura. La ceremonia no solo celebró a los ganadores, sino que también destacó el valor de la cultura en la identidad de un pueblo.
Con información de tusbuenasnoticias.com

