Mérida, Yucatán. - El gobierno de Yucatán formalizó un acuerdo con el empresario José Antonio Loret de Mola Gómory para pagar más de 2,418 millones de pesos por terrenos ubicados en Umán, con un plazo hasta 2028. Este acuerdo, publicado por el Diario el 2 de octubre, incluye 56.5 hectáreas que serán donadas al proyecto del Tren Maya.
La administración estatal ha detallado que el costo real de las tierras fue de 627.2 millones de pesos y que los fondos provendrán del presupuesto autorizado por el Congreso local. Sin embargo, Gabriel Rodríguez Cedillo, doctor en Gobierno y Administración Pública de la Universidad Autónoma de Yucatán, cuestionó la razonabilidad del precio acordado y su posible retorno económico para la región.
El especialista indicó que la evaluación del valor de la tierra debe considerar su entorno y su utilidad futura, además del mercado disponible en la zona. Advertencia que se acentúa dado que solo hay un comprador y un vendedor en esta transacción, lo que podría implicar que se fijaron precios desfavorables. "Las tierras ejidales son objeto de especulación. Algunos empresarios pueden aprovechar información privilegiada sobre proyectos como el Tren Maya para adquirir terrenos a precios bajos y luego venderlos a un costo significativamente mayor", destacó.
Rodríguez subrayó que el impacto financiero del Tren no está garantizado y que su construcción no necesariamente impulsa la inversión en la región. Advirtió que el retorno de la inversión podría tardar varios años en materializarse, ya que se necesita una infraestructura industrial complementaria a lo largo de la ruta del ramal.
El gobierno de Yucatán sigue comprometido con la implementación de la infraestructura necesaria para el desarrollo del ramal a Progreso. Se proyecta que, si el tren de carga cumple con su función, la reactivación económica podría beneficiar al estado, aunque los beneficios financieros primordiales recaerán en el gobierno federal.
Con información de yucatan.com.mx

