Guadalajara, Jalisco. - Habitantes de Guadalajara se manifestaron el domingo por la mala calidad del agua y el racionamiento del suministro, evento que terminó con cinco detenciones. Grupos de choque encapuchados interrumpieron la marcha pacífica, lo que llevó al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, a informar sobre daños a la propiedad, incluyendo la rotura de vidrios y la destrucción de cámaras de seguridad.
El gobernador destacó la rapidez con la que la Policía actuó para controlar la situación, al tiempo que aseguró que los ciudadanos aislaron a los provocadores. "Esta vez, ni los ciudadanos ni las fuerzas del orden cayeron en la provocación de los violentos", declaró Lemus, quien también anunció una revisión de las medidas de seguridad implementadas durante la protesta.
La movilización se llevó a cabo tras la implementación de un programa de rotación del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), que afecta a 627 barrios y busca contención de las crisis hídricas hasta 2027. Los recortes en el suministro se justifican por la suspensión de dos fuentes de agua, afectando la calidad del recurso que desde inicios de 2023 ha sido reportado por vecinos como turbio y con mal olor.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario también ha documentado la presencia de contaminación bacteriana y metales pesados en el agua de Guadalajara. Los ciudadanos exigieron una alerta sanitaria al vincular la mala calidad con problemas de salud, y pidieron evitar el involucramiento del sector privado en la gestión de recursos hídricos.
La última movilización sigue a otra manifestación ocurrida hace una semana en la que se registraron 39 arrestos. Además, se investiga el comportamiento de 17 policías por presunto uso excesivo de la fuerza durante aquella jornada.
Con información de unitel.bo

