Ciudad de México, CDMX. - Guadalupe Taddei presentó su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) tras revelearse un escándalo de presuntas irregularidades en contrataciones. Esta decisión se produjo solo 46 días después de su participación en la ceremonia de apertura del proceso electoral de 2027, que fue marcada por la presencia inusual de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La renuncia de Taddei resulta del creciente escándalo relacionado con su gestión, donde se han mencionado indicios de corrupción vínculos con José Alfredo Hernández Casillas, un empresario con contratos para suministros electorales. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) anunció la apertura de una investigación para averiguar sobre "conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos".
Con la salida de Taddei, el INE enfrenta una de las crisis de credibilidad más severas de su historia reciente. Taddei había asumido el cargo con la promesa de restablecer la confianza en la autoridad electoral que ha estado en el ojo del huracán desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder. La presidenta Sheinbaum pidió una investigación para determinar el alcance de las irregularidades y reconoció que puede haber “la sombra de la corrupción”.
La relación entre el Gobierno y el INE ha sido tensa desde la llegada de López Obrador a la presidencia, con el instituto frecuentemente señalado como un obstáculo para su agenda. El organismo ha sido visto por el oficialismo como un adversario, especialmente tras decisiones que afectaron candidaturas de Morena en el pasado.
A pesar de esfuerzos por transformar y ampliar las atribuciones del INE bajo la dirección de Taddei, la situación actual agrava las tensiones entre el organismo y el Gobierno, cuestionándose su independencia en la organización de las elecciones venideras.
Con información de elpais.com

