Ciudad de México, CDMX. - Beatriz Reyes, diagnosticada con cáncer de mama triple negativo, relata cómo superó la enfermedad tras un año de tratamiento. Su experiencia, marcada por el dolor y el apoyo de familiares y amigos, culminó con la sanación del tumor tras recibir 12 quimioterapias blancas y cuatro rojas. A sus 43 años, afirma que “vencer el cáncer es como volver a nacer”.
El diagnóstico inicial la llenó de miedo. Al comunicarlo a su familia, reconoció que se sentía como si se estuviera despidiendo. A pesar del impacto emocional y físico del tratamiento, Beatriz mantuvo una actitud positiva. "No quería que mis hijos me vieran triste", recordó, animando también a otras pacientes a seguir adelante. Para afrontar el dolor y el desgaste, celebró momentos de fortaleza, como su decisión de raparse el cabello en compañía de amigas.
Durante su tratamiento en el Instituto Nacional de Cancerología, Beatriz fue informada sobre su mutación en el gen BRCA1, que aumenta el riesgo de cáncer en sus hijos. La inquietud respecto a su salud y la de su familia la acompañó en cada etapa. “Me daba miedo dejar a mis hijos, pero ahora me siento contenta y agradecida”, indicó.
Su camino hacia la recuperación no estuvo exento de complicaciones. Experimentó diversos efectos secundarios, pero formó una red de apoyo esencial con otras pacientes. Beatriz también recibió atención por múltiples problemas de salud, como hipertiroidismo y trastornos emocionales. Sin embargo, su actitud positiva y el constante apoyo de sus seres queridos fueron fundamentales para su sanación.
Beatriz ahora se enfoca en vivir plenamente, escuchando música y planeando aventuras con su familia. Su historia es un testimonio de resiliencia y esperanza.
Con información de eluniversal.com.mx

