Ciudad de México. – La capacidad de quedarse dormido casi instantáneamente, lejos de ser un superpoder, puede ser una advertencia de nuestro cerebro sobre una deuda de sueño acumulada y cansancio mental. En México, el 71% de la población reporta mala calidad de sueño, lo que impacta negativamente el estrés, la salud y el desempeño laboral. La ciencia del sueño define la latencia del sueño (SOL, por sus siglas en inglés) como el tiempo que transcurre desde que una persona se prepara para dormir hasta que entra en la primera fase del sueño. Para adultos sanos, este periodo idealmente se sitúa entre 10 y 18 minutos. Sin embargo, quedarse dormido en menos de cinco minutos se considera un signo de privación severa del sueño, indicando que el cerebro está tan agotado que colapsa en cuanto tiene oportunidad. Expertos de la Sleep Foundation señalan que una latencia de sueño inferior a 8 minutos ya se considera somnolencia patológica, y por debajo de 5 minutos, una privación severa. Esta rápida conciliación del sueño no significa que se esté durmiendo mejor, sino que puede ser una respuesta a la restricción crónica de sueño, generando
