Ciudad de México. – Volver a alcanzar tu nivel óptimo de condición física después de un período de inactividad puede parecer un desafío, pero expertos señalan que la recuperación es posible y, a menudo, más rápida de lo que se piensa gracias a la "memoria muscular". Expertos en kinesiología y medicina deportiva explican que tanto la aptitud cardiovascular como la fuerza muscular se deterioran con la inactividad. La resistencia, por ejemplo, comienza a disminuir tras solo unos días de descanso, afectando el volumen de plasma sanguíneo y la eficiencia del corazón para bombear oxígeno. Tras unas tres semanas sin ejercicio, la capacidad de las mitocondrias musculares para producir energía se reduce significativamente, lo que se traduce en mayor fatiga. Sin embargo, la pérdida de fuerza muscular ocurre a un ritmo más lento, afectando el tamaño y la capacidad de levantamiento tras unas ocho semanas de inactividad. Factores como la edad, la genética y el nivel previo de condición física influyen en la velocidad de este deterioro. Para mitigar la pérdida de forma física, se recomienda no eliminar por completo la actividad. Incluso "snacks" de ejercicio cortos a lo largo del día, como subir escaleras o realizar entrenamientos de alta intensidad por intervalos, pueden ayudar a mantener activos los sistemas corporales. La recuperación de la condición física, según investigaciones, puede ser notable. Se estima que se puede recuperar aproximadamente la mitad del estado físico perdido en 10 a 14 días con entrenamientos moderadamente intensos. La memoria muscular, un fenómeno donde las fibras musculares conservan una "huella" molecular, facilita una recuperación más rápida que el proceso inicial de ponerse en forma. Para quienes buscan volver al gimnasio o a sus rutinas, la clave está en la progresión gradual. Se sugiere comenzar con cargas menores en levantamiento de pesas o incrementar la duración de la actividad cardiovascular sin enfocarse inicialmente en la intensidad. Muchos
