Brasilia, Brasil. - El Senado brasileño aprobó el jueves pasado una significativa reducción en la jornada laboral, que beneficiará a 37 millones de trabajadores a partir de diciembre. Con esta medida, la jornada laboral se reducirá de 44 a 40 horas semanales y se implementará el fin de la escala 6x1, que obligaba a los empleados a trabajar seis días a la semana y solo uno de descanso.
Esta reforma, impulsada por el presidente Lula da Silva, ha sido recibida como un avance significativo para la clase trabajadora. Lula comentó en redes sociales que "el fin de la escala 6x1 es más que un cambio en la jornada de trabajo; es tener más tiempo para vivir y disfrutar con la familia". La aprobación fue un giro inesperado, ya que el Partido Liberal del candidato Flávio Bolsonaro se unió al respaldo de la medida, en respuesta al fuerte apoyo popular que esta recibió (73% de la población favor).
El cambio legislativo responde a la presión ejercida por grupos activistas como el Movimento Vida Além do Trabalho, inspirado por un video viral de un trabajador que exigía mejores condiciones laborales. Con esta reforma, se espera mejorar la calidad de vida de millones de brasileños que laboraban largas jornadas sin tiempo de descanso adecuado.
En el contexto electoral, las propuestas de Flávio Bolsonaro se posicionan en contraposición a las del presidente Lula, defendiendo ajustes fiscales severos, mientras que Lula se apega a una postura de expansión del gasto público. La aprobación de esta medida laboral se convierte en un factor crítico durante la campaña, con ambos candidatos resaltando la importancia del tema ante un electorado que busca cambios en las condiciones de trabajo.
La reforma se implementará en diciembre, y se espera un seguimiento cercano de las reacciones del sector empresarial, que ha sido opositor a cambios que afecten la estructura del trabajo.
Con información de eldiarioar.com

