Saltillo, Coahuila. - El 13 de septiembre de 1591, el capitán Francisco de Urdiñola otorgó terrenos a los tlaxcaltecas, descendientes de Xicoténcatl “el viejo”, para fundar San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Esta decisión marcó el inicio de una nueva etapa para la economía agrícola de la villa de Santiago del Saltillo.
Datos clave
- Cuándo: 13 de septiembre de 1591.
- Quién: Capitán Francisco de Urdiñola y tlaxcaltecas.
- Dónde: San Esteban de la Nueva Tlaxcala, cerca de Saltillo.
- Participantes: Don Buenaventura de Paz, don Joaquín de Velasco y religiosos.
- Impacto: Desarrollo agrícola y social en Saltillo.
La fundación de San Esteban de la Nueva Tlaxcala fue presenciada por líderes tlaxcaltecas y autoridades locales. Estos grupos seleccionaron una ubicación al poniente de la villa de Saltillo, delimitando espacios para la plaza, iglesias, casas y huertas. El acto simbólico de la plantación de la cruz de fundación y el repique de campanas marcaron el inicio de esta comunidad.
Los tlaxcaltecas eran conocidos por sus habilidades como agricultores y artesanos, lo que transformó la región en un centro de producción. La llegada de estos colonos fue recibida de manera positiva por la población española, quienes incluso cedieron tierras y recursos hídricos para el establecimiento de su nueva comunidad. Fray Agustín de Morfi destacó que la intervención de los tlaxcaltecas había convertido prácticamente todas las tierras en espacios cultivables, enriqueciendo a la villa con productos agrícolas.
¿Cuál fue el legado de los tlaxcaltecas en Saltillo?
El establecimiento de San Esteban de la Nueva Tlaxcala no solo fue un episodio de colonización, sino una unión de culturas que contribuyó al crecimiento de Saltillo. La influencia de los tlaxcaltecas se manifestó en la agricultura, ya que su dominio sobre el cultivo de diferentes variedades de frutas y verduras ayudó a desarrollar la economía local.
La llegada de los tlaxcaltecas también tuvo implicaciones sociales significativas. A medida que se desarrollaba la agricultura y aumentaba la producción de alimentos, las tensiones entre las tribus indígenas chichimecas y los colonizadores comenzaron a disminuir. Esto permitió la pacificación de la región y ayudó a que las comunidades se integraran y trabajaran juntas en la nueva sociedad que estaban forjando.
Con el establecimiento de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, se sentaron las bases para el desarrollo agrícola en Saltillo, un legado que perdura hasta hoy. La interacción entre los colonos tlaxcaltecas y los pobladores españoles contribuyó a la transformación de esta villa en un importante centro agrícola en el norte de México.
Con información de zocalo.com.mx

