Ciudad de México, CDMX. - La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha decidido reservar los nombres de sus funcionarios y sus declaraciones patrimoniales por un periodo inicial de cinco años, con la posibilidad de extenderlo hasta diez. Esta medida busca prevenir que estos servidores públicos sean víctimas de sobornos o extorsiones, especialmente de individuos investigados por irregularidades financieras.
La decisión fue comunicada tras una solicitud de información en mayo de 2024, donde un particular pidió conocer la identidad del personal de la UIF. La dependencia argumentó que revelar esta información podría poner en riesgo la vida y la seguridad de los funcionarios, al exponerlos a posibles atentados o amenazas. “Cualquier dato que pueda hacer identificable al personal adscrito a la UIF se considera información reservada”, señalaron.
La UIF enfatiza que esta reserva permite proteger no solo la seguridad de sus empleados, sino también la efectividad de sus funciones en la prevención de delitos relacionados con el narcotráfico y el financiamiento al terrorismo. Al hacer públicas las identidades de su personal, se corre el riesgo de que sean presionados para revelar información sensible sobre investigaciones en curso.
Además, los funcionarios que responden solicitudes de información a través de la Ley de Transparencia tampoco proporcionan su nombre completo, limitándose a usar siglas para proteger su anonimidad. Esta reserva culminará el 31 de mayo de 2029, aunque podría ampliarse si las circunstancias lo justifican.
Dicha política de reserva de información no es exclusiva de la UIF; otras dependencias del gobierno federal, incluida la Secretaría de Marina, han adoptado medidas similares para salvaguardar la integridad de su personal en el ejercicio de sus funciones.
Con información de eluniversal.com.mx

