El Congresista
Editorial

El regreso al “sálvese quien pueda” en la arena internacional: de la cooperación al unilateralismo

El inicio de 2026 ha tomado a algunos por sorpresa con las decisiones del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a Venezuela primero, y luego con el retiro de la nación estadounidense de decenas de organismos internacionales. Sin embargo, ambos movimientos se

Por Gabriela Mata Sánchez4 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

El inicio de 2026 ha tomado a algunos por sorpresa con las decisiones del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a Venezuela primero, y luego con el retiro de la nación estadounidense de decenas de organismos internacionales. Sin embargo, ambos movimientos se enmarcan en una trayectoria más larga que ha puesto en jaque al actual sistema internacional que se gestó desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que, al menos desde hace una década, muestra señales de fractura con grietas cada vez más anchas. Dentro las teorías de las Relaciones Internacionales como disciplina, los grandes paradigmas se han encontrado siempre en debate. El Realismo y el Liberalismo presentan posturas opuestas con respecto al comportamiento de los Estados, basándose, por un lado, en la naturaleza de los seres humanos, y por otro, en la capacidad para cooperar. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ambos paradigmas coexistieron, pero parecía que el Liberalismo tomaba mayor fuerza y relevancia en medio de la proliferación de numerosos organismos internacionales, alrededor de los cuales se organizó el nuevo sistema. Dichas organizaciones proveyeron reglas claras para la superación del estado natural de anarquía, principalmente a través de la Organización de las Naciones Unidas, el Sistema de Bretton Woods (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial) y la Organización Mundial del Comercio (antes GATT). A partir de la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la Unión Soviética en 1991, pareció el gran triunfo del Liberalismo Institucional. Tan fue así, que el autor Francis Fukuyama le llamó a la nueva era “el fin de la historia”, haciendo referencia a que la democracia y el capitalismo se expandirían por el resto del mundo y que no habría más disputas ideológicas. Durante la década consiguiente, parecía ser así. Las cosas cambiaron a partir del ataque a las torres gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. La posterior invasión de Estados Uni

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota