West Yellowstone, Montana. - Un oso grizzly macho de 160 kilogramos, denominado "Lingenpolter", intentó cruzar la Interestatal 90 en Montana en 46 ocasiones durante 2020 y 2021. A pesar de la dificultad que representan las carreteras altamente transitadas, finalmente logró atravesar al deslizarse por debajo de un puente, lo que ilustra los retos que enfrentan estas criaturas en un entorno humano.
Otro oso grizzly, de 27 años, no corrió con la misma suerte y fue atropellado en el mismo trayecto que intentó Lingenpolter. Las muerte de animales como este refleja que las carreteras representan una barrera significativa para la fauna silvestre. Cecily Costello, bióloga del Departamento de Pesca, Vida Silvestre y Parques de Montana, comentó sobre la imposibilidad de imaginar la dificultad que este oso enfrentó para alcanzar su destino.
La fragmentación del hábitat es un fenómeno preocupante para los osos grizzly (Ursus arctos). Esta especie necesita espacio para desplazarse y cruzar entre poblaciones para evitar la endogamia. Michael Proctor, biólogo de vida silvestre en Birchdale Ecological Ltd., enfatiza que la fragmentación puede llevar a la desaparición de comunidades enteras.
La región de 3,400 kilómetros que se extiende entre Yellowstone y el Yukón es hogar de una de las áreas más intactas del mundo. Sin embargo, el desarrollo humano y la infraestructura han creado obstáculos que complican la movilidad de los osos y otras especies. "Estamos viendo cómo un oso ve el mundo", explicó Andrew Derocher, biólogo de osos en la Universidad de Alberta, quien utiliza collares GPS para investigar sus movimientos y comportamientos.
Es evidente que los osos son capaces de recordar dónde encuentran comida y cuándo regresar a esos lugares. No obstante, la interacción con ambientes humanos puede resultar peligrosa, especialmente cuando los osos se ven forzados a buscar alimento cerca de las comunidades humanas.
Con información de eldisparadoruruguay.com.ar

