La legislatura finaliza con un proceso de debate intenso, en medio de modificaciones en propuestas promovidas por la Presidencia y una mayor apertura en las deliberaciones políticas. El cierre del periodo legislativo en México estuvo marcado por una confrontación política sostenida y avances en un contexto de concentración de poder por parte de Morena. Durante estos meses, se aprobaron 55 dictámenes de ley o decretos, de los cuales 18 fueron impulsados directamente por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. A diferencia de legislaturas anteriores, en que la influencia del expresidente Andrés Manuel López Obrador fue predominante en la elaboración de reformas, en esta ocasión la mandataria promovió un menor número de propuestas, muchas de las cuales sufrieron modificaciones durante su proceso de aprobación. Entre los cambios destacados se encuentran modificaciones en la Ley General de Aguas y en la Ley de Aguas Nacionales, además de reformas a la Ley de Amparo y la Ley de Salud relacionadas con los vapeadores. Estos ajustes reflejan un proceso de deliberación más abierto y con mayor participación de diferentes fuerzas políticas, pese a que la mayoría en la Cámara de Diputados se mantuvo con Morena y sus aliados, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México. La presidenta de la mesa directiva, diputada del Partido Acción Nacional, Kenia López Rabadán, destacó que la gestión de estas reformas implicó un análisis profundo y una deliberación plural, garantizando respeto y apertura en las discusiones. A pesar de ese avance en la pluralidad, las reservas presentadas por la oposición no fueron aceptadas en el proceso, manteniendo la mayoría en los votos. Un ejemplo de los temas abordados en la legislatura fueron las medidas de control aduanero, incluyendo el fortalecimiento de funciones de la Secretaría de Marina, y la imposición de aranceles a importaciones provenientes de países sin acuerdo comercial con México, en un contexto de respaldo a los inte
